Mojo Criollo: Los Dos Secretos que Todo Cubano Debe Conocer
Aprende la diferencia entre los dos mojos cubanos: aliño con naranja agria para carnes y salsa con limón para viandas. El secreto que pocos conocen.

En resumen: El mojo criollo es el alma de la cocina cubana, pero hay algo que pocos saben: en Cuba existen DOS tipos de mojo con usos completamente diferentes. El primero, para aliñar carnes, lleva naranja agria, comino y orégano. El segundo, para bañar la yuca y las viandas, usa limón y ajo sin especias. Confundirlos es el error más común fuera de la isla.
El aroma que nos conecta con casa
Cierra los ojos un momento. Imagina el sonido del ajo chisporroteando en aceite caliente. Ese aroma inconfundible que inundaba la cocina de tu abuela cuando preparaba la yuca o marinaba el cerdo para Nochebuena.
Eso es el mojo criollo.
No importa si estás en Miami, Madrid o Milán. Ese olor tiene el poder de transportarte instantáneamente a Cuba. De hacerte sentir, aunque sea por un momento, que estás en casa.
El mojo es probablemente la preparación más importante de nuestra cocina. Sin él, el lechón no sería lechón. La yuca sería solo una vianda más. Y las masas de cerdo perderían su razón de ser.
Pero aquí viene lo interesante: la mayoría de las recetas que encuentras en internet mezclan dos preparaciones completamente diferentes. Y eso, para un cubano de verdad, es casi un sacrilegio.
De las Islas Canarias a nuestras mesas
El mojo es una salsa de origen canario que llegó a Cuba durante la época colonial y se transformó en un pilar fundamental de nuestra gastronomía. La palabra viene del portugués "molho", que simplemente significa salsa, y los colonizadores españoles —especialmente los canarios— trajeron consigo esta tradición culinaria.
En las Islas Canarias todavía hoy se preparan mojos de todo tipo: el mojo picón rojo, el mojo verde de cilantro, el mojo de almendras. Cada isla, cada familia, tiene su versión.
Pero cuando el mojo cruzó el Atlántico y llegó a Cuba, algo mágico sucedió. Se encontró con la naranja agria, un cítrico que crecía abundante en la isla, y esa unión cambió todo.
El mojo cubano se convirtió en algo único. Ni mejor ni peor que el canario, simplemente diferente. Nuestro. Con ese toque ácido y aromático que solo la naranja agria puede dar.
Los dos mojos cubanos: el secreto que pocos conocen
En Cuba se distinguen dos preparaciones de mojo con ingredientes y usos completamente distintos: uno para marinar carnes en frío y otro como salsa caliente para viandas. Esta diferencia es fundamental en la cocina cubana tradicional, pero fuera de la isla se confunden constantemente. Tras recopilar recetas de abuelas cubanas en la isla y en la diáspora, esta es la distinción que marca la diferencia entre un plato bueno y uno extraordinario.
El mojo para aliñar (marinada)
El mojo para aliñar es una preparación en frío que se usa para marinar carnes antes de cocinarlas. Es el protagonista del lechón asado, del cerdo asado en cazuela y del pollo en mojo. Su función es penetrar la carne durante horas, aportando sabor profundo y ayudando a ablandarla.
Sus ingredientes clave:
- Naranja agria (ingrediente estrella)
- Ajo machacado en abundancia
- Comino molido
- Orégano seco
- Sal
- Pimienta dulce (opcional, pero tradicional)
- Aceite de oliva o vegetal
Este mojo se prepara mezclando todos los ingredientes sin cocinar y dejándolo reposar mínimo 30 minutos para que los sabores se integren. Luego se usa para bañar la carne y dejarla marinando por horas, idealmente toda la noche.
El comino y el orégano son fundamentales aquí. Le dan ese aroma característico que asociamos con el cerdo asado cubano.
El mojo como salsa (para viandas)
El mojo para viandas es una salsa caliente completamente diferente que se vierte sobre la yuca, la malanga, los tostones o cualquier tubérculo. A diferencia del mojo para aliñar, este se cocina y se sirve inmediatamente.
Sus ingredientes clave:
- Limón (NO naranja agria)
- Ajo en abundancia
- Cebolla cortada en plumas
- Aceite bien caliente
- Sal
Y aquí viene lo importante: este mojo NO lleva ni comino ni orégano. Nada de especias. Solo el sabor puro del ajo dorado en aceite caliente con el toque ácido del limón.
La técnica también es diferente. Se dora el ajo en aceite caliente, se añade la cebolla, y al final se agrega el limón. Ese chisporroteo cuando el cítrico toca el aceite caliente es música para los oídos de cualquier cubano.
La naranja agria: el ingrediente que nos define
La naranja agria (Citrus aurantium) es el cítrico que define el sabor del mojo cubano para marinar. Su jugo tiene una acidez particular, más suave que el limón pero más intensa que la naranja dulce, con notas aromáticas únicas que ningún otro cítrico puede replicar exactamente.
En Cuba, la naranja agria era tan común que nadie le daba importancia. Había matas en casi todos los patios. Se usaba para todo: el mojo, los frijoles, el pollo, hasta para remedios caseros.
Pero los tiempos han cambiado. Incluso en Cuba se ha vuelto difícil de conseguir. Y fuera de la isla, encontrarla puede ser toda una odisea.
Dónde conseguir naranja agria según donde vivas
En Miami y el sur de Florida:
La tienes fácil. En cualquier supermercado latino, en Sedano's, en Publix de zonas cubanas, encontrarás naranja agria fresca o el jugo embotellado de marcas como Goya o Badia.
En España — El secreto mejor guardado:
Aquí viene algo que muy pocos cubanos en España saben: la naranja agria está por todas partes. Literalmente.
En la Comunidad Valenciana, Sevilla, Murcia y muchas otras ciudades españolas, los árboles de naranja amarga (que es exactamente lo mismo que nuestra naranja agria) se usan como árboles ornamentales en calles y plazas.
Los españoles no tienen costumbre de consumirla. Para ellos son solo árboles decorativos. Pero para nosotros, los cubanos, son un tesoro escondido a plena vista.
La próxima vez que camines por Valencia o Sevilla en temporada de naranjas (invierno), mira hacia arriba. Esas naranjas que nadie recoge son las mismas que usaba tu abuela para el mojo.
En el resto de Europa y lugares donde no la encuentres:
La solución clásica es preparar un sustituto mezclando 3 partes de jugo de naranja dulce con 1 parte de jugo de limón. No es exactamente igual, pero se acerca bastante. Algunos añaden una cucharadita de vinagre blanco para aumentar la acidez.
El mojo en nuestra mesa de Nochebuena
No hay Nochebuena cubana sin mojo. Es imposible imaginar el lechón asado sin ese aliño que penetra la carne y le da su sabor característico.
En estas fechas, el mojo cobra una importancia especial. Es el hilo conductor que une todos los platos de la cena: el cerdo marinado, la yuca con mojo, incluso algunos lo usan para dar el toque final al congrí.
Para muchos cubanos emigrados, preparar el mojo en Nochebuena es un acto de resistencia cultural. Una forma de decir: "Estamos lejos, pero seguimos siendo cubanos".
Errores comunes al preparar mojo
Estos son los errores más frecuentes que explican por qué el mojo "no sabe a Cuba" cuando lo haces fuera de la isla. En RecetaCubana hemos probado decenas de variantes y estas confusiones aparecen una y otra vez:
1. Usar naranja agria para el mojo de la yuca
Error. El mojo para viandas lleva limón, no naranja agria. La naranja agria es para marinar carnes.
2. Ponerle comino y orégano al mojo de la yuca
Otro error muy común. Esas especias son exclusivas del mojo para aliñar, no para la salsa de viandas.
3. No dejar reposar el mojo de aliñar
El mojo para marinar necesita tiempo. Mínimo 30 minutos, idealmente varias horas o toda la noche. Los sabores necesitan integrarse antes de aplicarlo a la carne.
4. Quemar el ajo en el mojo de salsa
El ajo debe dorarse hasta quedar dorado claro, nunca negro. Si se quema, amarga todo el mojo y arruina el plato. Fuego medio y paciencia.
5. Añadir el limón con el aceite demasiado caliente
Cuidado con las salpicaduras. El aceite debe estar caliente pero no humeante cuando añadas el cítrico. Si humea, déjalo enfriar unos segundos.
Preguntas frecuentes sobre el mojo criollo cubano
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